Leer y escuchar música.
Decía Cioran en su Libro de Quimeras “En los momentos de musicalidad interior he
perdido la atracción de mi pesada materialidad, he perdido la sustancia
mineral, esa petrificación que me ata a
una fatalidad cósmica…”
En lo que respecta este
breve texto, vamos a aventurarnos en esa mágica relación a veces obscena entre
la música y la lectura, cómo un breve folleto íntimo del cual me ocupo
personalmente cuando dedico tiempo a mi fascinación; leer y escuchar música,
pero qué significa escuchar música si uno está leyendo, es posible concentrarnos
en ambas empresas al mismo tiempo o es que uno, siendo la tarea principal
requiere de la otra para efectuarse, o es el gusto que nos invita a ser
necesario el escuchar sólo cuando leemos. Leer es un hábito que se realiza en
soledad, siempre, es por ello que en los círculos de lectura no hay música,
porque hay compañía, y si lo hay es sólo para venir a amenizar un ambiente ya
de por sí tenso por los egos y la arbitrariedad del síntoma de superioridad
melódica. Mis gustos son eso, mis gustos y los comparto como un breviario de
cosas íntimas.
¿Se puede leer Ser y
tiempo de Martin Heidegger y al mismo tiempo escuchar música? Lo he hecho y
quizá es la experiencia más melodramática que he vivido a parte de otras que
más adelante voy a señalar con encono. Confieso que de las pocas melodías que
he podido mezclar con la lectura filosófica y oscura de Heidegger sólo he
podido soportarlo con el genial Vyacheslav Ovchinnikov y su sinfonía Nº4. Vyacheslav no
sólo es un músico y compositor sin límites también trabajó junto con Tarkovsky
en varios de sus filmes dando vida en la parte musical.
(No recomendable oírlo con un volumen muy fuerte)
Vyacheslav Ovchinnikov "Symphony No.4"
De la filosofía pasamos a lago de forma radical. ¿Hay
leído Rayuela? Seguramente sí, texto fácil de digerir y con un entramado fascinante,
evoca cierta nostalgia por el amor y el pasado, lo buenos momentos y las frases
contundentes de un Cortázar en la cumbre. El que considero un maridaje perfecto
es sin duda Tango in a madhouse de Alfred Schnittke. Les invito a escucharlo al mismo
tiempo leer o releer si es su caso, Rayuela de Julio Cortázar.
Alfred Schnittke - Tango in a madhouse
Y siguiendo con Cortázar por qué no leer su
extraordinario cuento y es que sin duda es mi favorito, “Casa tomada” que hasta
me lo sé de memoria. Oír una pieza de la banda Argentina Alas y su Silencio de aguas profundas. Canción ya
de por sí bellísima, te hace adéntrate en una atmósfera de esferas.
Alas - Silencio de aguas profundas
El anticristo de Nietzsche es sin duda un texto que al
primer lector sorprende o asusta, pero es enloquecedor hay cierta catarsis en
sus líneas que se inyectan en las venas de quien las lee. Un escritor pesimista
y realista, duro, directo, adicto a herir sensibilidades frágiles y
escandalizar creyentes con sobredosis de moralina. Vamos a leer El anticristo
escuchando dos melodías, la 1ra es La
sinfonía del espíritu de la tierra de Federico Álvarez del Toro y la otra
es Black Beach de Deru.
Álvarez del Toro - Sinfonía "El espíritu de la tierra"
Deru - Black Beach
La literatura cubana es excepcional. Me gusta mucho Guillermo Cabrera
Infante y más su Ninfa inconstante. Gran novela donde el amor y el engaño se
apoderan del protagonista quien por ilusionarse hace y deshace. Si no la han
leído se las recomiendo bastante. La forma en como escribe el autor es algo
pretensiosa pero uno termina por aceptarlo al darse cuenta que sabe lo que hace.
De esas historias que uno no olvida, de esos libros que atesoro en un lugar
especial de mi biblioteca. Uno de mis libros favoritos, no lo presto y aprecio
con amor templario el ejemplar que poseo. Miguel Matamoros compuso en 1929 Lágrimas negras. Aquí les dejo el link
del video, fragmento del documental Cuba feliz. Una de las interpretaciones más
hermosas que se pueden oír de este hermoso son cubano.
Lágrimas negras - Miguel Matamoros
Poesía. Leer poesía igual es un placer. Yo en lo personal disfruto de
releer a Jean Genet. En cada palabra estoy, en sus novelas me voy, Genet es
como diría Fichte “Un viejo homosexual muy bueno escribiendo” Recuerdo que
muchas veces escuché a Buika, al releer a Genet, pero igual algo un poco alegre
como Pet shop boys. Leer a Jean Genet y escuchar a Pet shop boys es una
ceremonia sacrílega, es pecar, es sentir es bailar.
Pet Shop Boys - Leaving
Libro de esbozos de Jack Kerouac invita al viaje. Es otro de esos libros
que leo varias veces, en ocasiones lo abro y descubro algo marcado, una cita,
un fragmento que me gustó y lo rayé con marca texto o un boleto de camión. Al leerlo
me imagino es un auto recorriendo las escarpadas carreteras de Arizona o Texas.
Y Bon Iver es buena compañía al leer a Kerouac. En especial el álbum For Emma, Forever Ago.
Bon Iver | For Emma, Forever Ago
Aura de Carlos Fuentes contiene el drama vampiresco de la ciudad de México. Felipe Montero acude a la dirección que vio en el periódico y allí descubre a una anciana algo déspota y a su apoderada Aura a la que no deja salir a ningún lado. Felipe se enamora de Aura y quiere liberarla. Todo eso se desarrolla en un ambiente oscuro, tétrico, con velas y gatos, cenas muy serias y puertas que rechinan. Que mejor que leerlo o releerlo con Absence de All My Faith Lost.
All My Faith Lost - Absence
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