domingo, 10 de septiembre de 2017

Hebert Marcuse, un intelectual en México.



Hebert Marcuse, un intelectual en México.


Nacido en el antiguo Imperio Alemán en 1898 Herbert Marcuse fue un filósofo y sociólogo Berlinés uno de los más importantes miembros de la Escuela de Frankfurt inaugurada en 1923.


Sin duda alguna y pocos pueden sostenerlo, la figura intelectual de Marcuse no solamente se debe al hecho de su éxito adscrito en La ontología de Hegel y la teoría de la historicidad o El hombre unidimensional sino, a su militancia política que tuvo como exégesis en su condición de judío, lo que lo alejó de su maestro Heidegger a quien tanto admiraba y con quien se carteó post la segunda guerra mundial.

Enrique González Pedrero invitó en 1966 a Marcuse para que visitara México e impartiera unos cursos de invierno en la Escuela  de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; el después Gobernador de Tabasco e intelectual egresado de la Sorbona quería que Herbert a quien admiraba y leía con avidez tuviera una participación en los acontecimientos estudiantiles que ya se vislumbraban en todo el mundo y también en nuestro país.
Las conferencias fueron todo un éxito y mantuvo un contacto cercano así como una proyección a posteriori en el pensamiento de los estudiantes hambrientos de una teoría que uniera a dos de los exponentes más tocados en esa época, Marx y Freud. Para cuando Marcuse llego a la Ciudad Universitaria como una coincidencia del destino Erich From impartía un curso en la misma, deseoso de verlo y saludarlo el encuentro (que pudo haber sido interesante) no se concretó en palabras del filósofo Francisco López Cámara quien lo recibió en el aeropuerto.

Sus libros fueron popularizados por catedráticos y estudiantes que los difundieron y apoyaron con la frase “Marx de día y Freud de noche” las exóticas teorías revolucionarias del que fuera alumno de Husserl, Herbert Marcuse apasionaron a toda una generación. La filosofía de Marcuse se explayaba ya con notable lucidez sobre la libertad del sujeto concepto quizá, heredado de los tratados Hegelianos que leyera con mucho entusiasmo en su época doctoral; explicaba en sus cursos del 66’s que el individuo no debería servir como un medio para un fin, que el sujeto mismo era ya un fin.

Otra explicación de su deslumbrante episteme se debe a que para esas fechas ya se había adentrado en otro filósofo disidente y fabuloso como lo fue Jean Paul Sartre a quien conociera tan solo un año después de su visita en México la cual fue para él un verdadero triunfo para su ego; recordemos que Sartre como el mayor intelectual parisino no podía trastabillar y cuando el editor Jonh Gerassi le hace saber que Herbert moría por conocerlo el escritor de El ser y la nada no había leído nada de su colega y no quería ponerlo en ridículo por lo que le solicitó que fuese él quien hiciera las primeras preguntas al miembro de la EF, y Sartre con solo oírlo conocería todo su pensamiento. Y así fue, Marcuse salió contento pues no podía creer que Sartre el hombre que tanto admiraba lo conociera tanto. Sartre no había leído nada de él hasta entonces. Así era Sartre. ¡Un grande!

Dos años después y ya con el álgido movimiento estudiantil del 68 se publicaron los debates que Marcuse tuvo en México junto con otros egregios como André Gorz y Serge Mallet. Para el 8 de Mayo del mismo año el escritor José Emilio Pacheco escribía en su columna de “La cultura en México” la importancia y la penetración del pensamiento de Marcuse en los jóvenes y su metamorfosis de filósofo a líder estudiantil y de masas. Los rebeldes de las sociedades opulentas afirman que el ideólogo de la rebelión moral, política e intelectual era Herbert Marcuse, afirmaba Pacheco.
La proyección en México de la figura eximia de Marcuse se refleja en los artículos y entrevistas posteriores a su visita y así la notable influencia que tuvo en escritores, pensadores, periodistas e intelectuales mexicanos como Monsiváis, Fuentes, Pacheco, González Pedrero y López Cámara, por puntualizar algunos.

Si existió o existe una crítica hacía la militancia de Marcuse en los movimientos estudiantiles del 68 sería su periferia a los núcleos revolucionarios de las capitales europeas como latinoamericanas, porque mientras Sartre era quien en las calles movilizaba a los estudiantes y las gentes junto con otras personalidades como Blanchot, Gorz, Klossowski, Lacan, Lefevre y Nadeau, Marcuse era solo un ideólogo mientras que Sartre era un activo hombre de las calles.

Para finalizar, en 1967 algunos periodistas que informaban sobre los disturbios de Berlín aseguraron que los estudiantes guardaban debajo de sus chaquetas de cuero negro un librito de Marcuse, La tolerancia represiva.


Por Antonio Pérez-Paredes
Docente de primaria y Universidad. 

Cancún, México, 2017

domingo, 3 de septiembre de 2017

La Reforma Educativa, una aproximación



La reforma educativa

“El fin final de la educación no es tanto descubrir cómo saber, y saber no tanto como para ser o llegar al ser”
José Vasconcelos




Una reforma es la modificación de una totalidad. La reforma educativa formulada por el Presidente Enrique Peña Nieto es una reforma estructural, es decir, que realiza o supone, ciertos cambios desde la parte interna como externa, en la interna intervienen los agentes axiales como lo son los maestros, el magisterio y las evaluaciones así como los planes y programas de estudio. En lo que se refiere a la externa, considera primordial la participación de la sociedad civil, los padres de familia, la tecnología y los nuevos métodos prevalecientes en el siglo XXI y sus efectos en la primera década.
Promulgada el 23 de febrero de 2013, es dentro de las reformas estructurales del sexenio la más atacada y comentada, ya que desde un principio el sindicato se opuso radicalmente ante lo que consideraban una pifia contra su integridad magisterial. Sin embargo, como se ha visto desde administraciones anteriores del (PRI/PAN), nunca estuvieron dirigidas a la mejora educativa ni a una evaluación de los resultados (López, 2013). Las reformas han estado encaminadas a construir puentes que favorezcan los intereses políticos de los nuevos poderes en turno, olvidando el fin último de la educación y su esencia para la prosperidad y desarrollo cultural, intelectual y armónico de un país.

Se proyecta como la más innovadora de todas las reformas que ha vivido en rubro de educación esta nación, retoma elementos juaristas como la laicidad de la misma, y determina que es y será, la máquina transformadora de México. La clave de la reforma educativa constitucional es la “calidad” la cual se vislumbra como la oportunidad necesaria de que cada niño de este país tenga mejores maestros y pase más tiempo en la escuela. Intuyendo que, mejores maestros y más tiempo en la escuela repercutirán en el aprendizaje del educando y como consecuencia será mejor, aprenderá de una forma más crítica y transformen a su país. Todas las reformas toman mucho de sus predecesoras, el concepto de calidad es sin duda el más complejo en materia de educación, no sólo es difícil de clasificar, conceptualizar y también por qué no, esgrimir. En ella habita todo un universo de ambigüedades que nos sumergen en ideales muy tangibles si se es optimista.

Los siguientes puntos resumen en breve la reforma educativa:
·       *La educación es laica y gratuita
·       *Mejor calidad en la educación
·       *Inclusión y mayor  inversión a la educación
·       *Maestros capaces frente a grupo
·       *Continua evaluación docente y capacitación
·       *Autonomía de las escuelas

De acuerdo a la reforma educativa, la educación se mejorará gracias a la calidad de la enseñanza, con mejores maestros y extendiendo el horario de clases para que los niños pasen más tiempo dedicados al estudio y a la explotación de sus facultades cognitivas y afectivas. Su meta debe ser fomentar una cultura donde los niños crezcan bien, (Marina, 2009). Gracias al discurso político se da vida al mito de la calidad, la cual resuena en los oídos de todos los mexicanos como una epifanía ante lo que se cree estaba mal. Lo curioso es que se trata de acuñar a este sexenio un término que debió estar siempre en las escuelas, en la formación docente, en el área profesional, en los sectores públicos y privados y hasta en el imaginario social, la calidad es hacer bien las cosas, consientes de cómo se deben hacer y el para qué y quienes se hace. Es quizá, lo más fundamental de toda visión de un Estado libre y soberano.

Este mito es alimentado por la apertura dentro de la reforma de la equidad e igualdad de oportunidades como si esto no fuera trabajo de reflexión de las materias de ciencias sociales y el civismo en las escuelas, el problema es que en el aula se estudia pero en la casa y las calles no se complementa con valores y la educación misma que viene de los padres.

Uno de los puntos a analizar es la evaluación docente, la cual tiene como meta la mejora y el desempeño superior de maestros frente a grupo, de inmediato intenta esquivar los rumores que hablan acerca de que serán destituidos y que perderán su empleo, se enfocan en diagnosticar que no puede haber calidad sin maestros bien capacitados y que dichas capacitaciones serán otorgadas por el gobierno y serán completamente gratuitas, cuidando y protegiendo al gremio magisterial y todos sus derechos.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación será la encargada de realizar dichas evaluaciones, empero, a merced de los diferentes grupos en el país de maestros que se niegan a ser evaluados y que realizan paros y manifestaciones el gobierno así como las SEP se han mostrado al margen si es que no, indiferentes y solo responden lo de siempre, que las evaluaciones serán aplicadas aunque estén en contra. Realmente el docente debe ser evaluado, pero debe ser evaluado en su campo, en clase, esa debe ser la de mayor peso, los conocimientos son de suma importancia así como la técnica, pero sólo, -y esto lo dicen los maestros-, quien está frente a grupo, sabe cómo debe ser evaluado. El docente es el profesional más importante para un país, es la guía, el pedagogo de la nación, deberá recibir un sueldo que le permita tener una vida digna, que le propicie para una formación cultural, que se supere por medio de posgrados y cursos, que pueda solicitar becas para estudiar en el extranjero y se le concedan sin perder su trabajo y que al regreso aplique lo aprendido, debe amarse al docente para que este no se sienta parte del sistema, un empleado más, que recibe un sueldo más. 

El docente es la piedra filosofal de la escuela.
De gran importancia es, la participación del sector privado y social en los rubros de la educación, según la reforma brindará mejoras en la calidad que recibirán los niños de este país. Tal parece que jamás hubieran participado, como si las escuelas técnicas no fueran una fábrica que provee mano de obra barata para las empresas del sector en el que se hallen. Que es mentira el sueño de los técnicos universitarios de sentirse ya en un nivel superior pues es como tener dos preparatorias, allí, es donde interviene directamente el sector privado y sus intereses son apostados a cambio de una enmarcación de discursos políticos sobre los grandes logros a futuro de esta mal llamada Reforma Educativa.

Lic. Antonio Pérez-Paredes
Facebook/Libre_Universidad_Filosófica



viernes, 13 de enero de 2017

El masón grado 33 que defendió Cozumel

El masón grado 33 que defendió Cozumel

Francisco J. Mújica



Muy comentado en un hermético círculo pero poco conocido es la versión iluminista de que la Revolución mexicana fue una lucha de Masones Yorkinos, escoceses e independentistas. La masonería ha estado presente en todos los países americanos desde que fue descubierto por Cristoforo Colombo (Cristóbal Colón)  en 1492. Y Quintana Roo no fue la excepción, tanto es, que no hace poco a un presidente de Benito Juárez (Paul Carrillo) unos timos lo engañaron y hasta masón lo nombraron,  como tributo a un par de tierras para construir y resultó que eran chafas, pero esa es una historia tan ignominiosa que no es menester explayarla. ( https://noticaribe.com.mx/2014/06/17/paul-carrillo-mason-por-la-via-del-fast-track-embaucan-al-alcalde-de-cancun-con-nombramiento-patito-y-aparece-junto-a-ex-subdirector-de-transito-cesado-por-acoso-sexual/ ) 
En 1934 cuando los problemas territoriales eran el pan de cada día, y se pretendía anexar tierras e islas quintanarroenses al territorio yucateco. La molestia ante tal anexión no reparó y poco a poco movimientos, intelectuales y políticos, así como ciudadanos se levantaron para que Quintana Roo no fuera parte del Estado de Yucatán por los inconvenientes que esto traería.
Los Isleños estaban preparados, el Sub-Comité que presidía Edmundo Villanueva Rivero y Narciso Alpuche Rivero en ese entonces secretario de dicho Comité aglutinaron a la población por el temor de que la Isla se incorporara a la geografía de Yucatán.
El 26 de Enero del mismo año, la Masonería cozumeleña envía un cable al General Abelardo L. Rodríguez  Presidente de la República donde le piden reconsiderar tal propuesta presentada en cuestión de la anexión a tierra blanca, ofrecen alternativas entre las que destacan el nombramiento de funcionarios públicos para el Gobierno pertenecientes a diferentes clases sociales para así, no alterar el orden y mantener una justa entre la población; “…serán designados entre las diversas clases sociales para evitar distanciamientos…”
Las otras propuestas giraban en torno a la disminución de los impuestos en un 15% menos, ajustar sueldos de funcionarios (y apelan a su humilde orientación) así como la petición de un subsidio que ayude a la Isla de Cozumel a cubrir el presupuesto de egresos.
Firman la petición, expeditos, Francisco J. Mújica grado 33, Pérez Grovas grado 30, Jesús Aguilar grado 18, Enrique Puras grado 18, J. Delgado A. grado 18, Juan Rivero grado 18, D. Tejero grado 14 y Claudio Canto grado 14 nos cuenta Primitivo Alonso Alcocer en su libro Cuando Quintana Roo fue desmembrado (1931-1935).
Lo curioso es que Francisco J. Mújica quien firma primero, no es más que el masón grado 33 nombrado por la escritora Magdalena Mondragón el “Químicamente puro” quien fue Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas en el Gobierno del General Lázaro Cárdenas además de ser Gobernador de su tierra Michoacán, Tabasco así como de Baja California Sur y las Islas Marías. Este revolucionario masón de una estirpe importante, acaeció el 12 de Abril de 1954 en la ciudad de México.

 Antonio Pérez-Paredes

Licenciado en Pedagogía por la Universidad del Sur. Ha participado como ponente en la Embajada Mundial de Activistas por la Paz (EMAP) en varias ocasiones; “Foros universitarios; El holocausto y su impacto en los derechos humanos (2013)” “El genocidio y otros delitos competencia de la Corte Penal Internacional (2014) como moderador en la Universidad Tec-Milenio” “Alianza Internacional Universitaria por la Paz (2015) en la Universidad Politécnica de Quintana Roo” “ Educar para recordar: El holocausto y los derechos humanos (2016) en la Universidad del Sur”. En 2018 participó en el “Simposio de Autonomía Curricular, realizado en el Tec-Milenio” en 2019 recibió la certificación de competencia laboral en el “Uso didáctico de las tecnologías de información y comunicación en procesos de aprendizaje” y en 2020 la constancia en su participación del curso “Convivencia escolar desde la perspectiva de los derechos humanos (por la CNDH)”. En 2021 fue conferenciante en la semana de la Pedagogía con la ponencia "La pedagogía en la Grecia clásica". Concluyó el Taller "Evaluación diagnóstica para alumnos de educación básica" en 2021 y en 2022  recibió la certificación por el curso "Herramientas para una educación inclusiva, Dislexia; desde al aula al mundo del trabajo. Fue profesor de primaria en el Colegio Mano Amiga Cancún (2015-2021), actualmente es docente de licenciatura en la Universidad del Sur y en la primaria "Tulúm" también en Cancún


sábado, 19 de noviembre de 2016

Simone de Beauvoir visita Chichen Itzá


Simone de Beauvoir visita Chichen Itzá

Simone-Lucie-Ernestine-Marie Bertrand de Beauvoi. Nombre completo de la feminista y filósofa francesa nacida un 9 de Enero de 1908 y acaecida el 14 de abril de 1986. Escritora, existencialista, atea, libre, mordaz, musa de poetas y escritores, intelectual, mujer, artista, pensadora, amante, amiga, hizo de su paso por este mundo un elixir de la posvida. Pareja sentimental de Sarte, el más influyente e importante filósofo del siglo que pasó.

La activista social Nelly Benson y el novelista Richard Wright a quien Simone había conocido en 1947 junto con Sartre, le recomiendan con insistencia que a su llegada a Estados Unidos al ser invitada como Profesora se reúna con el escritor Nelson Algren, de quien habían hablado maravillas y cosas no tan buenas, era un excéntrico y solitario escritor a quien rápidamente Simone admiró y quiso, amó y desesperó. Con él viajaría en 1948 a México.  
Beauvoir y Algren

Aquel hombre a quien conoció en Chicago del que se decía entre otras cosas que era un neurótico Simone descubrió que poseía el don más extraño en un hombre. La bondad.

Después de conocer Cincinnati, Ohio, Kentucky, Memphis y quejarse del whisky llegó a Mérida el 26 de Mayo de 1948. Le asombraron las calles blancas y limpias, los carros alados por caballos y del calor insoportable habló en sus cartas a Sartre. Vio a los hombres con sombreros de paja, de esos que hacen en cuevas por ciertas comunidades yucatecas.
Quedó fascinada por los trajes femeninos típicos a los que describió como una especie de camisola con figuras florales de colores que adornaban, cuellos y hombros de las mujeres, de sus chongos sostenidos por una peineta, de los vendedores de frutas, la comida extraña, los ambulantes, sus calles, le parecía una auténtica ciudad libre de los prototipos estadounidenses. Mientras ella comía plátanos y guayabas su amante Algren fotografiaba todo a su paso.
Traje típico del que describe Simone

En Mérida asistió a las corridas de toros y al box, deporte que Algren amaba con acusación. Al día siguiente del box visitó Chichen Itzá, quedó maravillada. Le contó esa misma noche en una carta a Jean Paul mientras bebía un trago en el hotel Colón uno de los más famosos y antiguos hoy en día, que Mérida se parecía a Marrakech en Marruecos. Se enamoró de sus flamboyanes.


También visitó Uxmal pero sin la algarabía de hacerlo acompañada. Su amante no quiso cederle, el viaje juntos. Las semanas que pasó las disfrutó mucho, -y así se ve reflejado en su correspondencia-. Luego conoció Guatemala ciudad a la que consideró lúgubre y pobre. Llena de miseria en sus calles.
Luego regresarían a la ciudad de México donde se instalarían en el Hotel Cortés de la avenida Hidalgo número 85. Conocerá Xochimilco, Tasco, Cuernavaca, Puebla, Teotihuacán. De nuevo en la Ciudad visitan ahora un bar de putas, van al teatro y a ver bailes folklóricos. Las noches de México fueron una habitación donde se encontraban para amarse.
Probó la cerveza mexicana, le gustó mucho y la comparó con la alemana, recorrió vecindades y vio largas filas para usar el retrete. Se sorprendió de que la gente criara pollos dentro sus casas. De Teotihuacán le encantó su inmensidad pero en belleza era mejor las ruinas mayas. Visitó el Museo Nacional, las pinturas de Rivera, en una escapada llegó hasta Janitzio donde conoció el arte textil del que se diría “encantada”.
Así fue la travesía en México de la incomparable Simone de Beauvoir, cuyas anécdotas podemos leer en La fuerza de las cosas y en Los mandarines.

El fotógrafo Art Shay , el mejor amigo de Algren, fotografió a  Simone y cuenta cómo le robó el desnudo...

 … mi amigo Nelson Algren estaba molesto porque su apartamento alquilado a $10 dólares por mes no tenía bañera ni ducha. Así que me preguntó ¿hay un lugar para que Simone pueda ducharse?. Como joven fotógrafo de la revista Life, siempre tenía la Leica conmigo y este día no fue la excepción.

Antonio Pérez-Paredes
Docente de primaria y profesor de pedagogía en la Universidad de Sur campus Cancún. 


lunes, 14 de noviembre de 2016

El inmigrante el nuevo judío (El otro)






El inmigrante el nuevo judío (El otro)

Lo que resulta indignante

Tras la victoria del tanatomagnate Donald Trump se ha desestabilizado el orden conceptual imperante de las ideas en todo el globo, forjado por la palabra “indignación” e “incredulidad” no  se acepta con facilidad los resultados puesto que en el imaginario social, (concepto de Cornelius Castoriadis), por decirlo de otro modo, la crítica del común de los mortales establece que es ininteligible como un país tan poderoso y digno de envidia por muchas personas haya elegido como su presidente a un hombre que sin vergüenza se ha vanagloriado de su superioridad y del odio hacía lo diferente, enalteciendo el patriotismo blanco americano. Para este hombre de cuyas características no dejan de asombrar hasta a los politólogos más experimentados, lo que importa es limpiar la américa de los americanos de todo aquel que la dañe, -según él-, y corrompa la integridad que como gran nación ha perdido por tanta condescendencia por parte de las medidas migratorias tanto de Obama como de sus programas de gabinete.

El germen de la publicidad electoral  

Si bien, la campaña de Trump en un principio y podemos imaginarlo con un poco de ingenio, tenía y debía tener un “otro” que pueda ser señalado como el culpable de todo, para entonces generar una víctima, dicha victima una vez convencida y envuelta en la paranoia mediática pensará que aquel “otro” ya no es más que el generador de todos sus males, y entonces comienza en el inconsciente colectivo la frase, “nos están robando el país”. Cuando Hitler entra en campaña ya sabía a qué individuo achacarle los problemas de la Alemania de la primera postguerra, el judío era el culpable, ese tipo de nariz aguileña y de pinta nauseabunda por sus largas barbas se estaba robando al país, a las mujeres, a los empleos, los puestos de la academia, los bancos, las empresas, ¿por qué? Porque los judíos, decía, son tipos muy inteligentes y hay que frenarlos. Este discurso político ocasionó el mismo retroceso mental de quienes en su condición de inferioridad, no aceptada pero pensada, tenían a quién culpar de su desgracia. El discurso pasa de ser racista a ser epistemicida, es decir, mata la consciencia del otro a partir de la mía, en este caso, los nuevos alemanes son aquellos norteamericanos que creen, confían y ciegamente votaron por Trump. Los negros, los discapacitados, los inmigrantes, los delincuentes y los mexicanos son los nuevos judíos, son las nuevas víctimas. Son el Otro.

Un breve marco histórico

El miedo y la paranoia de vivir otro 11 de septiembre, de ser invadido por los musulmanes radicales hizo en buena parte, que Trump se irguiera como el candidato fuerte para defender un país fuerte, y esto en cuanto principio político tiene efectos positivos, hasta biológicos e instintivos, apreciar al fuerte que propone cosas que quería escuchar desde hace mucho pero que temía que al decirlas me tacharan de monstruo. Entonces Donald Trump es el resultado de una sociedad impotente ante sus miedos, ante sus temores y sus frustraciones, no sólo de aquellos que se sintieron afectados directamente por ser gobernados por un presidente negro, también aquellos que no quieren volver a vivir un atentado, tal parece que los recientes atentados parisinos vinieron a dar fuerza a la victoria del magnate pelirrubio.

En la actualidad, la época de la imagen del mundo como diría Heidegger está siendo afectada por los enfrentamientos entre dos creencias, la lucha de ISIS y Francia, el occidente católico y los musulmanes en una batalla de dioses, uno cree tener la razón en cuanto a la existencia de su dios y el otro asegura que el suyo es el verdadero, bajo estos preceptos no es raro que un tipo sincero, que dijo lo que creía y pensaba ganará la silla de la Casa blanca.

Vemos como muchísimos hombres, mujeres y niños mueren todos los días al intentar buscar un refugio en otros países huyendo de las guerras sanguinarias de sus ciudades natales. Estos son posibles bancos de ideologías erradas por aquellos que están bajo el yugo del occidentalismo, se puede leer y escuchar frases como, “Los refugiados vienen con sus dioses y sus armas” se le teme tanto, como se le temía a la ola roja en la segunda guerra mundial, Hitler fue un proyecto de varios países de la elite europea y la economía norteamericana para acabar con los comunistas, Donald Trump es el nuevo Hitler, que viene a solucionar el problema de los refugiados. Trump ama a su país y lo quiere ver grande, más engrandecido que antes, la misma visión Hitleriana, la misma cosmovisión de sí mismo, “yo soy muy importante, sólo yo puedo darle esa grandeza a Estados Unidos” una frase, que atina demasiado con la de Hitler, “Estamos muy felices de que el futuro nos pertenezca” y los camisas pardas, la tropas de asalto y todos los asistentes a ese discurso gritaron de euforia.

El nuevo bicho kafkiano

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Dice Kafka en su metamorfosis, y sí, lo mismo le pasó a todos a aquellos que despertaron después de las elecciones del pasado 8 de Noviembre y que eran la presa de las políticas raciales del candidato de copete amarillo. Los inmigrantes se habían convertido en un asqueroso bicho que debía ser eliminado. Recuerdo con profundidad aquella escena de Roman Polanski en El pianista donde a un señor en sillas de ruedas lo tiran desde un balcón, así lo hizo Trump durante un mitin en Carolina del norte al burlarse del periodista Serge Kovaleski que sufre artrogriposis al mofarse por su forma de mover los brazos. Estamos ante un sujeto que no se reconoce al mirarse en los ojos del otro, idea hermosamente trabajada por las filosofías de la 2da posguerra. No se puede andar por ahí sin mirarnos en los ojos del otro porque es en la medida en que nos vemos reflejados en ellos que podemos reconocernos y reconocer al otro como un igual, pero entre la ceguera de las ideas corrosivas del odio y la intolerancia radica el deseo de superioridad. Parecería que la voluntad de desierto que lo destruye todo se haya apoderado del espíritu norteamericano.

El nuevo presidente de los Estados unidos, así como el movimiento nazi y el triunfo de los malos es resultado de un abuso de la subjetividad. De partir erróneamente desde la premisa del “yo” per del “yo-mato” “yo-domino” “yo-expulso” “yo-odio” y mi odio al contagiarlo a los otros adquiere más instrumentabilidad. Lo que le espera al país más poderoso del mundo es un juego de dados, no se sabe, se puede inferir, pero Donald Trump es como la Gorgona, es, lo que no se es, y para ser, necesita hacer que el que es, deje de ser.

jueves, 13 de octubre de 2016

Relación de la dialéctica de la nada y la dialéctica del amo y el esclavo en Hegel




*El siguiente trabajo fue parte de la Conferencia pronunciada sobre El sujeto eyectado y la voluntad cognoscente. Lo que sigue es un capítulo de la ponencia completa.


Relación de la dialéctica de la nada y la dialéctica del amo y el esclavo en Hegel
Lic. Antonio Pérez-Paredes

     Nadie despierta estando consiente que no sigue durmiendo, sino que ya despertó; por lo tanto hoy no es el mejor momento para tratar de entender la dialéctica de la nada explanada con anterioridad. Nos resultase mayor accesible si damos un breve repaso a la dialéctica tal y cual como la maneja Hegel en la Fenomenología del espíritu o lo que en su libro llama GEIST.
El Ser en Hegel es el hombre autoconsciente, que en última instancia es el sujeto absoluto aquel que soporta el peso de la subjetividad y la objetividad; el Ser Hegeliano es conciencia de realidad, de su realidad y su dignidad humana cuando por primera vez dice “Yo” ese “Yo” es una afirmación de la totalidad del concepto de qué y quién soy lo que autodirige una teleología de los Es, lo Es arroja de manera fenoménica la idea del Ser, esto también lo formula Heidegger cuando dice que el hombre hace la historia cuando se da cuenta, es hombre en tanto conciencia eyectada al mundo, es eyectada porque decide sobre sí, sobre su Ser (dasein). Lo que en Hegel es autoconciencia en Heidegger es posibilidad. Ahora bien regresando al análisis dialéctico del Ser Hegeliano parte de un sujeto  que protagoniza un primer momento que es la del hambre, el sujeto tiene hambre porque en tanto sujeto hambriento sólo es sujeto de necesidad, aquí Hegel diferencia entre autoconciencia y conciencia, la conciencia de sobrevivencia de los animales. Pero el sujeto no puede tener hambre sólo de comida, la diferencia es que el Ser del hambre sustituye el valor de la presa por un valor de valor, es decir, el Ser ahora desea, y desea porque los objetos a los que se les ha sido revelado su Yo no sólo constituyen la alternativa para un éxodo cognitivo, a su vez implica un deseo del deseo, el primer momento de la dialéctica es la proyección de mi deseo hacia otro deseo, pero ese otro deseo parte de otro sujeto deseante, autoconsciente, un Ser del para sí. Este deseo que Hegel lo sumara con un proceso inquietante obliga al sujeto a negar aquello que desea para satisfacerse, para afirmar su deseo que desea deseos.

     Lo característico de este deseo es que no va dirigido a cosas naturales, deberá superar la realidad dada como real, es decir debe desear el deseo del otro, que lo convierte en su antítesis. La autoconciencia tiene su origen en una lucha por el reconocimiento. Recordando, el primer deseo es un deseo (Ser-autoconsciente) que no desea objetos para alimentarse, desea el deseo del otro que desea su deseo, porque ahí ocurren los juegos dialécticos internos dentro de la particularidad histórica de cada sujeto que desea el deseo del otro, que ambos se convierten en agentes que desean el deseo del otro. En seguida, el segundo momento aparece que es la afirmación de uno de los sujetos autoconscientes que se desean mutuamente. Durante esta batalla a muerte porque uno de los deseos debe sucumbir y reconocer al otro deseo como el deseo superior; el deseo que más sobreponga su valor original, atropógeno, humano debe a su vez estar consiente que su valor base para que exista el valor de su deseo que desea es el de la vida, por lo tanto en la lucha por el reconocimiento en algún momento uno de los deseos teme perder su valor base (vida) y en ese momento el otro deseo lo desea en completo y se convierte en su amo y el deseo que reconoce es el esclavo.

     Resumiendo, hay un primer momento donde ambos deseos se niegan un deseo desea el deseo del otro y el otro de igual manera, luego el segundo momento donde uno de los sujetos teme morir y es sometido por el deseo vencedor. Ocurre un tercer momento dialéctico, el amo al convertirse en el deseo reinante tiene bajo miras el trabajo del esclavo quien lo reconoce como superior pero el amo ahora convierte su satisfacción en frustración porque si anteriormente su deseo deseaba el deseo del otro en tanto que el otro era autónomo, ahora sólo podrá ser reconocido por un simple esclavo que temió a la muerte y sucumbió. En suma el tercer momento es la conciliación que vendría a negar la negación primitiva del deseo vencido que era negar el deseo del otro deseo tratando de imponer su deseo, y lo logra porque en la relación amo y esclavo es el amo quien vive del consumo y el goce de lo que él ser-esclavo produce transformando la naturaleza (materia prima). Cuando el esclavo es postconsiente es porque domina la técnica de producción y su trabajo. Quien transforma la materia hace la historia, el esclavo lo que Marx con profundidad llamo proletariado industrial. En conclusión para entender la dialéctica de la nada Sartreana hay que conocer la dialéctica Hegeliana representada por tres momentos, tesis, antítesis y síntesis. El sujeto que niega el deseo del otro, el sujeto que afirma el deseo vencedor y el sujeto que niega el deseo afirmado. 

El ser no es una estructura entre otras, un momento del objeto: es la condición misma de todas las estructuras y de todos los momentos, el fundamento sobre el cual se manifestaran los caracteres del fenómeno. (Sartre, el Ser y la Nada)

     El fenómeno que el Ser entiende cuando circula entre el no-ser y el Ser son el fenóma (idea final cuando se reflexiona sobre la relación del Ser, el no-ser y el fenómeno) en suma el Ser es el no-ser porque es el Ser del en sí que daría como fenómeno del para sí. Por lo tanto tenemos otra idea dialéctica del fenómeno que atrae al Ser, que sería lo contenido relacional lógico fenoménico.

     El Ser es no-ser. Aristóteles lo llama “comienzo” en la Poética  lo que bien podrá representar el fenómeno porque dice:[1] que es aquello que no sigue necesariamente a otra cosa, sino que tras él naturalmente existe u ocurre otra cosa. Por el contrario, fin es aquello que sigue de forma natural a otra cosa o ya sea necesariamente, ya por regla general, no le sigue ninguna otra. El ser es (Es-Ser) la nada no es (no-Es) el Ser es vacío de algo, de nada, la nada no es vacío es nada del absoluto nada, vacío de vacío sin algo por ser, el Ser es Ser porque es vacío de algo, de la nada. El fenómeno es la modificación de los sentidos propios del fenómeno mediante la reflexión; daría como resultado el fenómeno de la fenomenología.

Las siguientes líneas contienen lo que hoy en día de manera pragmática se ha olvidado por el temor a tener ideas propias, los hombres modernos (sujetos sujetados) creen que pensar bien y ser inteligentes es repetir el discurso del hombre que habla desde afuera y que su belleza estética lingüística nos atrae de forma estúpida a seguir el causa de su posible doble repetición discursiva. Queda acordado que si bien este trabajo es un análisis hermenéutico del trabajo filosófico de Sartre es más un trabajo desarrollativo del existencialismo reflexionado epistemológicamente. En esta sección a modo de complementación y como Sartre lo hace se destacará lo más claro posible las influencias que Ser y Tiempo tuvieron sobre el Ser y la Nada de acuerdo al sub-capítulo IV “la concepción fenomenológica de la nada”.

     Es sabido que Sartre tiene contacto con la obra del filósofo alemán MARTIN HEIDEGGER (el más importante del siglo XX) y también estudia la fenomenología de Husserl.


[1] _ARISTÓTELES, POÉTICA, ALIANZA EDITORIAL, MADRID, ESPAÑA, 2004, pág. 52.

domingo, 25 de septiembre de 2016

La pesada carga del hombre llamado Carlos Joaquín

Fotografía de El Universal Mx.



La pesada carga del hombre llamado Carlos Joaquín



Decía Maquiavelo en El Príncipe "Si pegamos la oreja en un pueblo y no escuchamos ruidos es una dictadura y si hay ruido es una democracia". La pregunta ronda por ahí, alguien la escucha y todos miran, ¿y ahora qué? Ahora qué va a suceder con nuestro Estado saqueado y ultrajado a mansalva. Los quintanarroenses esperamos que usted señor Gobernador Carlos Joaquín meta a la cárcel a Roberto Borge, que haya una pluralidad en los medios de comunicación, que ya no se violen los derechos de los indígenas mayas a los cuales golpearon y obligaron a vender sus tierras a precios inefables. Esperamos tranquilidad en cuestión de orden social, paz en las calles, tolerancia y libre expresión, libertad de salir a deshoras de la noche sin el miedo de ser asaltados o asesinados por algún grupo delictivo que perseguía a su víctima y la víctima resultó otra.

Sabe, ¿cuál es el problema de que de un solo hombre se esperen tantas cosas? Que en determinado momento las tiene que cumplir, y eso señor Gobernador es su pesada carga, la fe de los ciudadanos que votamos por usted con el objetivo cívico de un cambio radical, de sacar a los dinosaurios y desprenderlos de la teta del Estado donde años chuparon hasta engordar. Se espera demasiadas cosas buenas de usted y eso hasta cierto punto es malo, porque la desilusión puede venir de cualquier lado. El odio y el repudio que nos produjo Beto “Luis XVI” Borge por sus actos cínicos y su ignominia no se van a comparar jamás con el odio y el repudio que llegaran a sentir por usted si nos decepciona o hace mal su trabajo porque deje le recuerdo que el pueblo es su jefe y por el pueblo está donde ahora reza.

En lo personal espero que designe a gente preparada en las áreas de educación y cultura que mucho le hace falta al Estado que es rico en diversidad y ya que su condición policlasista no media sino adhiere, es lícito que se difunda la importancia de dichas peticiones.

No sólo es un Gobernador querido, es visto hasta por las clases más humildes como un “salvador” se escucha cosas positivas de usted, siga manteniéndonos así, asegurándonos que tomamos una buena decisión en las pasadas votaciones. Tiene una labor importantísima, para un hombre nacido aquí debe ser y por mucho lo puedo asegurar, llegar a la capital siendo electo por una mayoría.

“Ahora, el mayor castigo para el hombre de bien, cuando se niega a gobernar a los demás, es ser gobernado por otro hombre peor que él”

Platón, La República.


sábado, 27 de agosto de 2016

El reto de pensar el pensamiento crítico en la hiperciberealidad

Escultura de Ron Mueck


El pensamiento crítico y la sociedad desarrollada

“Las siguientes páginas tratan de una sensibilidad absurda que puede encontrarse dispersa en el siglo, y no de una filosofía absurda que nuestra época, hablando con propiedad, no ha conocido”
Albert Camus


El pensamiento crítico es un estilo de pensar que ha logrado solidez mediante la ejercitación de su propio devenir cognitivo, envolviéndose y dejándose envolver en los diferentes problemas que aquejan la realidad optando afrentarse a ellos con el análisis hacia la percepción del mundo un tanto más reflexiva, evitando así el agotamiento de la idea de estabilidad de la verdad. Comprendemos entonces que es amplio el camino para explicar qué es pensar críticamente, pensar críticamente es conocer los principios de la razón y de mi propia razón, para que nos pueda proporcionar un conocimiento útil para el mismo pensamiento. En el ámbito del pensar, del pensar como lo hemos manejado aquí, chocan e interfieren distintos acontecimientos y fenómenos perceptibles ante el lente del pensar, todos necesarios para su ejecución, es en la pluralidad donde se reta más al pensamiento, donde proliferan más ideas desde la libertad es donde el pensar se hace presente como un fenóma[1] de la eyección.
En dicho pensamiento se formulan ideas abstractas que se usan para interpretar, es decir que un pensador que reflexiona desde la crítica tiene ya la habilidad cognitiva de emplear los mecanismo intelectuales de lo abstracto para definir o conceptualizar otra idea no abstracta. El pensamiento crítico es el resultado del arduo trabajo nato o disciplinado del pensamiento. Lo que en su momento se llamó el mundo de las ideas hoy es el mundo del meme, de la crítica sin fundamento o sin una teleología por la verdad, sólo existe una crítica con el afán de ofender y que trata de justificarse en la medida en que más personas compartan esa idea de una verdad.
Es por ello que es en este siglo que el pensamiento crítico está más propenso a perderse entre tanta farsa, el teatro de la hiperciberealidad, nos programa lo real. El mismo criticar es criticado como algo nefasto, pero dicha conclusión parece no darse cuenta que proviene de un pensar ajeno, muchas veces aceptado del otro.
En las sociedades más desarrolladas existen más posibilidades de pensar ya que el desarrollo llega para ampliar perspectivas. Sin embargo, pensar que una sociedad desarrollada se define por el acceso de sus habitantes a un sinfín de cosas y/o servicios es mentira, ya que donde predomina el capital como eje central de una vida estable, la sola idea de una vida plena no es símbolo de ello. Al contrario, una sociedad desarrollada es aquella donde la libre expresión es real, donde el ciudadano no teme al estado que lo constituye, donde no siente necesidad de delinquir, donde no tiene motivos para violentar, donde sólo sabe vivir para él, porque todos ya viven para sí. Porque no hay el Otro, como sujeto al que la vida le hizo a un lado o el destino le jugó mal.
Decía Heidegger en su curso sobre ¿Qué significa pensar? “Lo pensado por el pensador solamente puede superarse reduciendo lo impensado de su pensamiento a su verdad inicial”. Pero este superarse no es justamente un medio por el cual puede el pensador desarrollar su pensamiento crítico, porque así como es una ventaja el mundo desarrollado igual es una desventaja al crear mentes dominadas, pensamientos que son críticos porque otros quieren que así lo sean, no para criticar lo que en su defecto debería ser criticado, sino sólo criticar lo que se quiere que se critique. Esto es el sistema de las sociedades desarrolladas. La hiperciberrealidad.
Para que los peligros de las sociedades desarrolladas no influyan negativamente en el pensar y al contrario, tomar ventaja de tales posibilidades que su desarrollo ofrece es incondicional volver a ejercitar el pensamiento crítico, ahora criticando el lugar donde tiene su inicio la crítica. Y así, sucesivamente. Dialécticamente.
El pensamiento crítico tiene entonces lugar en el saber de las cosas que son, y son porque hay un aprendizaje, una cognición del objeto a reflexionar. Pero este saber está sujeto a su vez a las ideas de las ideas de las cosas que son en el otro. El otro es el reflejo necesario para que pueda saberse en el exterior el sujeto que critica, ya que conoce lo que criticará, puede entonces saber que existe, la crítica es una falta que el ser requiere llenar, una reflexión orientada a suministrar al vacío el valor de destruir la crítica del otro. La destrucción en el pensamiento crítico dará como resultado un producto vivo parido de la crítica, un aprendizaje, como diría Vasconcelos, “En todo caso, en suscitarle el desarrollo hasta que se produzca el parto del alma, finalidad de la educación”.
En suma, la representación del pensamiento crítico es puro expulsar. El pensamiento crítico es autodialéctico porque expulsa la idea orientada a criticar, o sea que requiere del otro para manifestarse, y luego llenar ese vacío que al expulsar se deja en ella.
Lic. Antonio Pérez-Paredes


[1] Idea del fenómeno. Usado únicamente en este texto como lenguaje particular del autor.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Cuando Herr Heidegger platicó con Lacan




Cuando Lacan visita a Heidegger

Dos incomprensibles





Jean Beaufret está inmerso dentro de la polémica cuando regresa Heidegger del exilio académico consecuencia de una desición tomada por Jasper. Beaufret estaba inmerso en la lectura de Ser y tiempo, había hallado en el pensamiento de Heidegger toda una gama de ideas que lo hacían imaginar y pensar. El concepto de ser, ese del que tanto hablaba Heidegger creía que podría ser utilizado en el psicoanálisis. Tras la liberación de Francia Beaufret no sólo se transformó en el traductor de Heidegger sino que lo metió al país de las luces, fue su portavoz.

Beaufret divulgó una idea que al maestro de la selva negra no le pareció correcta y la desmintió. Jean entonces pidió a Heidegger que aclarará la postura tomada hasta entonces y este escribió La carta sobre el humanismo. Como consecuencia Beaufret y Martin entablan un contacto cercano, una amistad. Para 1951 cuando el segundo Heidegger recobra una habilitación escolar, Beaufret por cuestiones personales comienza a frecuentar a Lacan. Lacan se encargaba por entonces tratando de regresar a Freud, y ya había comenzado su famoso congreso de 1949 en Zúrich sobre el Estadio del espejo.







Las frecuentes visitas de Beaufret al consultorio del Dr. Lacan y las charlas sobre Heidegger que ambos sostenían postconsulta hizo que un Lacan curioso recobrara su interés por el ex-rector de la Universidad de Friburgo, Martin Heidegger. Este interés se ve reflejado como bien lo menciona Hinojosa Aguayo,  Lacan en su Discurso de Roma, un simple informe técnico al uso, que debía elaborar para la inauguración del Congreso de la Asociación Internacional de Psicoanálisis de Roma de 1953, Lacan cita explícitamente a Heidegger y señala los puntos de encuentro entre la concepción del Ser heideggeriano y su interpretación de Freud.






El interés de Lacan no cesará hasta que lo visita junto con Beaufret a su casa en 1955. Existe otra versión que señala que es Heidegger quien visita a Lacan en su casa. Para la charla sirvió de traductor el filósofo francés nacido en Grecia Kostas Axelos. La tertulia estuvo conformada por Heidegger, Lacan, Beaufret, y las esposas de ambos, tanto de Heidegger como de Lacan. Elfride y Sylvia.













Dicho encuentro probablemente generara un cambio radical ante la crítica suscitada sobre un supuesto enajenamiento entre Heidegger y la comunidad científica y psiquiátrica. Heidegger daría en Zollikon sus famosos Seminarios que iniciaron en 1947 con Medard Boss.


Dos incomprensibles se reúnen, Heidegger el filósofo más importante del siglo XX y el más polémico y Lacan, el hombre que reinventa el psicoanálisis. Parece ser que no sólo el sobre interés que ambos generan los colocan en un peldaño importante en el rubro del pensamiento occidental, ambos coincidieron con el amor por la filosofía de oriente. Cuando Heidegger cumplió ochenta años lo visitó el filósofo japonés Koichi Tsujimura que moría por conocerle. En Japón la presencia de Heidegger está viva. Jacques Lacan por su parte aprendió mandarín durante la ocupación Nazi en su país, para 1963 viajaría a oriente y en segunda ocasión en 1971.


Todavía hay mucho que decir de estos dos grandes personajes del pensamiento y cada uno por su parte, entre tanto, es menester revivirlos, leyéndolos, interpretándolos y transformándolos.





Lic. Antonio Pérez-Paredes
profesor de Primaria y Universidad